Como había prometido, faltaba la segunda parte de las fotos de Mario & Ángela, que no tuve tiempo de procesar. Si recordáis, lo dejamos en un hermoso caballo. Era el regalo del padre de Ángela, un carro de caballos que los paseó por Granada. Nos vino genial el techo solar del Mercédes de Mario, porque tanto Edu como yo pudimos grabar desde arriba, como si fuera la Vuelta ciclista, jaja. Creo que mereció la pena.
Para los curiosos compañeros (a mí me encantaría saberlo, por eso lo hago), en la carreta el flash vía radio está escondido dentro y lo disparaba desde el otro coche.




Ah, siento que la madre de Mario no salga en la foto del brindis, con lo bonita que quedó. Tranquilos, tengo muchas más en que sí sale, pues en ese mismo brindis hice como diez fotos, jaja, pero esta quedó muy linda. Me gustan las perspectivas extrañas.


Oye, los chavales estos, dos pedazo de cracks, pero se daban unas leches que no veas!!

Bueno, después de la proyección, como casi siempre, los novios se nos tiran a abrazarnos. Eso es maravilloso. Bueno, mereció la pena lucharlo, después de tantas horas de montaje no salió nada mal. En el salón hubo problemas técnicos y la proyección no fue con la calidad que pretendíamos.
A partir de ahora supervisaremos personalmente esto nosotros, para no dejarlo en manos del azar, ya que lo que hacemos no es un simple Powerpoint, sino que requiere ser proyectado correctamente, en un tamaño correcto, colores correctos y volumen de la música correcto. Y si no para eso tenemos nosotros nuestro propio equipo a disposición de las parejas.



Ummmm, fuente de chocolate. Muy rico!!!

Abrazos y besos a los dos. Cuidaros mucho!!